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Nuestra especialidad

Vender una vivienda heredada en Sevilla

Es la llamada que más recibimos. Normalmente hay varios hermanos, un piso que nadie usa, gastos que siguen corriendo y una conversación incómoda que nadie quiere empezar.

Nosotros nos sentamos con toda la familia, ponemos una cifra encima de la mesa que todos entiendan y nos encargamos de los papeles: aceptación, impuesto de sucesiones, plusvalía municipal, cambio de titularidad y venta. Hablamos con vuestro gestor o con el nuestro, como prefiráis.

Los casos que más nos llegan

«La herencia todavía está sin hacer»
No hace falta esperar. La herencia y la venta se preparan a la vez: mientras se tramitan los papeles, la vivienda se prepara y se comercializa. De hecho la adjudicación de la herencia y la compraventa pueden firmarse el mismo día en notaría, una escritura detrás de la otra — así el comprador no espera y la notaría se paga con el dinero de la venta.
«Somos varios hermanos y uno no quiere vender»
Mientras no haya acuerdo, el piso entero está bloqueado: para vender hacen falta todas las firmas. La salida habitual es que quienes quieren vender le compren su parte al que no quiere, que además sale más barato en impuestos de lo que la gente cree. Nos sentamos con todos y ponemos números encima de la mesa, que suele ser lo que desatasca la conversación.
«Mi madre tiene el usufructo»
Se puede vender: firman la usufructuaria y los hijos, y el precio se reparte según una regla fija que depende de la edad. Te decimos qué le corresponde a cada uno antes de que nadie firme nada, para que no haya sorpresas en el reparto.
«Los plazos del impuesto de sucesiones están corriendo»
Hay seis meses para liquidar, y se escapan sin darse cuenta. Llevamos el calendario nosotros y avisamos de cada fecha. La oficina coordina con notaría y gestoría los certificados, la escritura y los impuestos.
«Hay recibos de comunidad e IBI acumulados»
Se sacan a la luz desde el primer día —nota simple, cargas, deudas de comunidad— y se descuentan en la cuenta final. Lo que no se puede es descubrirlos en la notaría: ahí ya es tarde y la firma se cae.
«Hay un heredero fuera de España, o es menor»
Tiene solución, pero hay que verlo el primer día porque alarga los plazos: un poder notarial o consular para firmar a distancia, o la autorización judicial si hay menores. Si el caso necesita abogado, lo decimos y te ponemos con uno; no vendemos lo que no nos toca.

En la primera visita te damos el mapa de la herencia: los pasos, qué documento hace falta en cada uno, dónde se pide y qué plazo tiene. Es gratis y es tuyo, decidas vender con nosotros o no.

Preguntas frecuentes

Que te llamemos

Déjanos estos tres datos y te llamamos lo antes posible. Sin compromiso.

O llámanos tú: 955 380 283